domingo, 4 de marzo de 2012
En ocasiones pienso, que todos tenemos una especie de caja negra. Sí, digamos que en realidad esta pequeña cajita, se trata de un tipo de testamento pasado con consecuencias próximas a la realidad. Como siempre, solo lo apreciamos en cada explosión. Digamos a su vez, que este está formado por todas aquellas cosas que queremos olvidar. Sí, aquellas que queremos que desaparezcan pero no lo hacen. Por las que existen pero no para nosotros. Por las que no están a nuestro alcance. Aunque lo peor y sin duda el mayor requisito para pertenecer a ella es que sea algo que hayas querido, querido de verdad y que ya por algún extraño motivo lo hayas perdido para siempre. Es bastante posible que esta pequeña caja la compongan todas las partes de la ciudad que son trozos nostálgicos de tu vida con alguien. Aquel banco en el que esperaste que fuera a buscarte. Aquella canción. El color que tenía la acera por la que paseabais. La forma de aquel trocito de tierra junto al mar de tu primer te quiero. El sitio al que solía llevarte. El lugar donde lo conociste. Esa sonrisa que tanto le gustaba. El color de uñas rosa con el que siempre se reía...
Espera.
Búscate un segundo. En cuanto nadie mire, coges y te persigues un rato. No te prometo ningún resultado; es más, igual acaba siendo tan inútil como leer este texto, igual por eso sólo ya ni vale la pena. Pero te doy una pista, si quieres encontrarte fácil, búscate en sincero y mírate en algún lugar entre una pequeña promesa y alguna gran frustración.
Ahí andamos todos, entre miles de expectativas y cientos de no pudo ser. Dicho de otro modo, somos algo muy parecido a un manojo de promesas que han ido caducando en forma de fracaso o, con suerte, transformándose en bonitos recuerdos. Pero si lo piensas, la mayoría de tus proyectos van asfaltando de ilusión las ruinas de un pasado que crece bien absurdo destruido por la deflagración de los intentos. Y lo que eres hoy va cubriendo lo que quisiste ser algún día, como ocurre con esos cuadros ocultos bajo otros cuadros, que es lo que la gente jamás ve, y a veces ni siquiera puede intuir.
Si algún día soñaste con ser actriz de culebrones, defensa del Rayo y guitarrista de jazz, lo más probable es que hoy seas estilista en Vallecas, contable de una consultora y cocinero de un motel de carretera.
No me vengas con que tus sueños han evolucionado, que has crecido, que en eso consiste madurar, en adaptarse a la vida y en que la vida se adapte a ti, que ser feliz es aprender a conformarse, y todas esas bobadas de la antiayuda.
Te cambio el secador por una cámara, la calculadora por el balón, y la sartén por una guitarra, y mirándome a los ojos, dime con qué te quedas.
Te cambio el secador por una cámara, la calculadora por el balón, y la sartén por una guitarra, y mirándome a los ojos, dime con qué te quedas.
Hablando en plata. Abandonar un sueño es como morir por fascículos. Con la diferencia de que esta colección no la acabas tú, sino que probablemente sea ella la que acabe contigo. El día que la empiezas no te das ni cuenta de lo que estás haciendo, porque con el número uno, también en este caso, vienen todo tipo de tapas, excusas y justificaciones de regalo. Que si ya es tarde para intentarlo, que si al fin y al cabo lo puedo seguir haciendo como hobby, que si en realidad me gusta vivir bien, que si no lo hago es por mi familia, que si necesito una garantía de seguridad, que si ya no tengo edad, ni dinero, ni contactos… lo que sea.
Por eso, a todos los que hoy se planteen convertir sus expectativas en frustraciones. A todos los que pretendan inmolar su vocación con la dinamita del miedo. A todos los que alguna vez se hayan planteado castrarse un te imaginas. A todos esos, con el corazón en una mano y los genitales en la otra, tan sólo os haré una pregunta, ¿tú de pequeño habrías querido ser tú? Y por favor, antes de contestar, intentad que la palabra tarde no rime con la palabra cobarde.
Una vez tuve un profesor que nos puso un único examen final. En una hoja, nos dijo, escribid lo que harías a partir de mañana si hoy os tocasen mil millones. Y ahora voltead la hoja, y detrás me escribís por qué no lo empezáis a hacer ya, aunque no os hayan tocado.
Sólo hubo una forma correcta de contestar esa pregunta.
Dejándola en blanco.
Verás, siempre llevo cuanto necesito: aire en mis pulmones y unas cuantas hojas de papel en blanco. Me encanta despertarme por la mañana sin saber qué me deparará el futuro, a quién conoceré o dónde me llevará la vida. Creo firmemente que la vida es un regalo y no pienso desperdiciarla. Nunca se sabe qué cartas repartirá la próxima vez; aprendes a aceptarla tal y como viene, así, cada día cuenta.
sábado, 21 de enero de 2012
¿Qué haces aquí, buscando la felicidad?.
Estoy harta de advertir de que la felicidad no está en libros, ni que tampoco se encuentra dando la vuelta al mundo, la felicidad no está en un mensaje dentro de una botella que te encuentras por sorpresa mientras camina por la playa, tampoco se encuentra grabada en el suelo de Júpiter, y ni mucho menos esta en ese mundo llamado fantasía. Que la felicidad está en disfrutar de cada momento que se vive, que entender que cada uno de esos momentos es único e irrepetible... Que el secreto de la felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en querer lo que uno hace. Que la felicidad está en las pequeñas cosas, cosas como el poder levantarte cada mañana, mirarte al espejo y pensar que es una suerte que sigas estando ahí.
Estoy harta de advertir de que la felicidad no está en libros, ni que tampoco se encuentra dando la vuelta al mundo, la felicidad no está en un mensaje dentro de una botella que te encuentras por sorpresa mientras camina por la playa, tampoco se encuentra grabada en el suelo de Júpiter, y ni mucho menos esta en ese mundo llamado fantasía. Que la felicidad está en disfrutar de cada momento que se vive, que entender que cada uno de esos momentos es único e irrepetible... Que el secreto de la felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en querer lo que uno hace. Que la felicidad está en las pequeñas cosas, cosas como el poder levantarte cada mañana, mirarte al espejo y pensar que es una suerte que sigas estando ahí.
William Shakespeare
Después de algún tiempo... estoy segura de que aprenderás un millón de cosas. Por ejemplo, aprenderás que si te expones mucho tiempo al sol, te termina quemando. Que incluso en ocasiones, las personas buenas pueden herirte, y que necesitarás perdonarlas. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas.
Aprenderás a asumir tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto. Aprenderás que las buenas amistades continúan a pesar de la distancia. Aprenderás, que el que muchas veces parecia ser tu confidente termina siendo una persona con la que jamás volverás a dirigirte la palabra.
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlan a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan, y que por eso siempre debemos decirles a esas personas que las queremos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos. Descubrirás que algunas veces la persona que esperas que te pisotee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte. Y que madurar tiene más que ver con lo que has aprendido que con los años vividos.
Aprenderás que las circunstancias y el entorno que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero que nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero que eso no te da derecho a ser cruel. Aprenderás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos quieren, pero no saben como demostrarlo. Aprenderás que no siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y, en algún momento, condenado.
Aprenderás que el tiempo no es algo en lo que puedas volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces, y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos aún cuando creías que no se podía más.
Aprenderás a asumir tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto. Aprenderás que las buenas amistades continúan a pesar de la distancia. Aprenderás, que el que muchas veces parecia ser tu confidente termina siendo una persona con la que jamás volverás a dirigirte la palabra.
Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlan a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan, y que por eso siempre debemos decirles a esas personas que las queremos porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que las veamos. Descubrirás que algunas veces la persona que esperas que te pisotee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte. Y que madurar tiene más que ver con lo que has aprendido que con los años vividos.
Aprenderás que las circunstancias y el entorno que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero que nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero que eso no te da derecho a ser cruel. Aprenderás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos quieren, pero no saben como demostrarlo. Aprenderás que no siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y, en algún momento, condenado.
Aprenderás que el tiempo no es algo en lo que puedas volver atrás, por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces, y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar, que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos aún cuando creías que no se podía más.
martes, 10 de enero de 2012
Esto te va a doler.
Es una regla universal. Siempre llora antes quien no debe. El llanto, el verdadero llanto, el auténtico jugo de penas, aparece por primera vez siempre en el sitio equivocado. En los ojos del dejado y no en los del que deja, en los ojos de la víctima y no en los ojos de su asesino, en los de los padres de Marta del Castillo, y no en los de Miguel Carcaño.
Por eso, hoy quiero romper todas las lanzas que me queden por los que viven dolidos,por los que mueren sanados, por todos los que estan jodidos hasta el punto en el que todo les da igual, por todos los que perdieron el norte, independientemente de la distancia a la que se encontraran de el.
Igual es que hoy me siento un poco menos infalible, y por tanto, menos idiota, lo mismo es que se me fue la mano con sentimientos a fondo perdido, pero creo de verdad que con cada día que pasa, quien no se hace mas vulnerable es que no merece ni la vida en la que esta.
Hoy me solidarizo con el dolor mas genérico y con el más concreto también, desde el más profundo sufrimiento de unos padres con la alegría extirpada, hasta el más tonto y pasajero que me pueda llegar a inventar, hoy me inscribo en la legión de luchadores que apuestan a que van a perder, porque saben que es la unica forma que tienen, a partir de ahora, de ganar.
Intentamos disimularlo, pero el dolor seco que sucede al llanto es todavía más amargo que cualquier tormenta de sollozos salados. Intentamos sobrevivir, pero la ironia de la vida es lo unico que no tiene final. Y es esa ironía, irónicamente, la que nos mata.
Es injusto que llore quien no debe. Es injusto que ya no esté quien debería estar. Es injusto, y por eso mismo ya no tiene nada que ver con la justicia.
Justicia sería volver a desconocerlo que ahora sabemos. Justicia seria no haber perdido ni un ápice de nuestra inocencia. Justicia seria seguir creyendo en la justicia. Justicia sería que Marta despertase hoy.
El resto, el resto son solo apaños de ser humano que hace lo que buenamente puede.La noticia pasará, el caso será archivado, los imputados juzgados, los culpables encarcelados temporalmente y la opinión pública seguira su vida como si nada de todo esto hubiese ocurrido.
Pero no dejo de pensar en esa madre ilusionada hace 20 años, el día en que estaba apunto de parir a una preciosa niña a la que llamaría Marta, cuando el médico de turno le dijo seguramente la única frase cierta de toda su vida. Esto te va a doler.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Propósitos para el 2012
Bueno, después de comprobar que escribir por aquí los propósitos que una tiene trae buena suerte, sigo con la racha. Así que allá vamos, aquí están las cosas que quiero hacer este año.
1. Dejar de morderme las uñas. Lo pongo en primer lugar porque está comprobado que es uno de mis grandes imposibles.
2. Ir a ver el musical de El Rey León.
3. Tirarme del dichoso helicóptero de una vez.
4. Aprobar todas con una nota mínima de notable alto.
5. Tomarme las cosas con calma.
6. Leerme el libro "Maldito Karma" de David Safier. Que entre unas cosas y otras, termino leyéndome tochones y abandono a este pobre libro.
7. Ir al clásico Madrid- Barça.
8. Hacer ejercicio todos los días.
9. Aprender a tocar la guitarra eléctrica.
10. Escribir más a menudo en el blog.
11. Dejar de ser una quejica (Imposible.. )
12. Ponerme seria por un día ( ¡Más imposible aún!)
13. Irme unos días de vacaciones a Sevilla.
14. Aprender a hacer surf.
15. Estudiar un nuevo idioma, el aleman o el chino por ejemplo. Así entenderé de una vez lo que dicen cuando entramos en sus tiendas.
16. Dejar el vicio del Tuenti, Twitter, Facebook y todas esas redes sociales de cuyo nombre no quiero acordarme.
17. Tener un incontrolable ataque de risa, en el peor momento posible.
18. Pasar el año con más proyectos que recuerdos.
19. Ver una película en el cine sin ese ruidito de las palomitas proveniente de la señora de detrás.
20. Hacer un sudoku con números romanos. ( ¡Vivan los retos! )
21. Pensar antes de hablar.
22. Qué me toque la lotería con el número 22.
23. Aprobar el práctico.
24. Prevenir antes que curar. ( Estoy muy refranera yo hoy )
25. Acordarme de olvidar. ( Olvidarme de todo, menos de lo que estudio, Dios me libre! )
26. Apuntarme al gimnasio.
27. Enamorarme.
28. Desenamorarme.
29. No volver a caerme nada más meter el pie en la pista de patinaje sobre hielo cuando vaya a patinar.
30. Apuntarme al grupo de fútbol femenino de mi Universidad.
31. Seguir como hasta ahora.
32. Pasar desapercibida.
33. Escribir un libro.
34. Aprender capoheira.
35. Conocer a Mario Casas (Sí, qué pasa, a mí también me gusta el famoseo)
36. Jugar al Dance Central de la Xbox.
37. Ser más simpática.
38. Ir a un concierto de Rihanna.
39. Hacerme más fotos.
40. Volver a viajar en barco.
41. Seguir creciendo como persona.
42. Presentarme a un concurso de literatura.
43. Viajar.
44. Escribir, escribir y escribir.
45. Conseguir hacer un cubo de rubik en 30 segundos.
46. Y por último.. seguir aquí y que vosotros me sigais leyendo por mucho tiempo más.
Feliz año nuevo, que este 2012 siga cosechando éxitos y que os hayan traido muchas cosas los reyes. Aunque recordad, los mejores regalos, son las sonrisas, los abrazos y las caricias con la gente con la que siempre podrás contar, porque son tu familia, la familia más grande del mundo.
No os olvideis de ser felices este año, esteis donde esteis, en cualquier confin del mundo.
1. Dejar de morderme las uñas. Lo pongo en primer lugar porque está comprobado que es uno de mis grandes imposibles.
2. Ir a ver el musical de El Rey León.
3. Tirarme del dichoso helicóptero de una vez.
4. Aprobar todas con una nota mínima de notable alto.
5. Tomarme las cosas con calma.
6. Leerme el libro "Maldito Karma" de David Safier. Que entre unas cosas y otras, termino leyéndome tochones y abandono a este pobre libro.
7. Ir al clásico Madrid- Barça.
8. Hacer ejercicio todos los días.
9. Aprender a tocar la guitarra eléctrica.
10. Escribir más a menudo en el blog.
11. Dejar de ser una quejica (Imposible.. )
12. Ponerme seria por un día ( ¡Más imposible aún!)
13. Irme unos días de vacaciones a Sevilla.
14. Aprender a hacer surf.
15. Estudiar un nuevo idioma, el aleman o el chino por ejemplo. Así entenderé de una vez lo que dicen cuando entramos en sus tiendas.
16. Dejar el vicio del Tuenti, Twitter, Facebook y todas esas redes sociales de cuyo nombre no quiero acordarme.
17. Tener un incontrolable ataque de risa, en el peor momento posible.
18. Pasar el año con más proyectos que recuerdos.
19. Ver una película en el cine sin ese ruidito de las palomitas proveniente de la señora de detrás.
20. Hacer un sudoku con números romanos. ( ¡Vivan los retos! )
21. Pensar antes de hablar.
22. Qué me toque la lotería con el número 22.
23. Aprobar el práctico.
24. Prevenir antes que curar. ( Estoy muy refranera yo hoy )
25. Acordarme de olvidar. ( Olvidarme de todo, menos de lo que estudio, Dios me libre! )
26. Apuntarme al gimnasio.
27. Enamorarme.
28. Desenamorarme.
29. No volver a caerme nada más meter el pie en la pista de patinaje sobre hielo cuando vaya a patinar.
30. Apuntarme al grupo de fútbol femenino de mi Universidad.
31. Seguir como hasta ahora.
32. Pasar desapercibida.
33. Escribir un libro.
34. Aprender capoheira.
35. Conocer a Mario Casas (Sí, qué pasa, a mí también me gusta el famoseo)
36. Jugar al Dance Central de la Xbox.
37. Ser más simpática.
38. Ir a un concierto de Rihanna.
39. Hacerme más fotos.
40. Volver a viajar en barco.
41. Seguir creciendo como persona.
42. Presentarme a un concurso de literatura.
43. Viajar.
44. Escribir, escribir y escribir.
45. Conseguir hacer un cubo de rubik en 30 segundos.
46. Y por último.. seguir aquí y que vosotros me sigais leyendo por mucho tiempo más.
Feliz año nuevo, que este 2012 siga cosechando éxitos y que os hayan traido muchas cosas los reyes. Aunque recordad, los mejores regalos, son las sonrisas, los abrazos y las caricias con la gente con la que siempre podrás contar, porque son tu familia, la familia más grande del mundo.
No os olvideis de ser felices este año, esteis donde esteis, en cualquier confin del mundo.
sábado, 24 de diciembre de 2011
FELIZ NAVIDAD A TODOS!
Que en estas fiestas, la magia sea vuestro mejor traje, vuestra sonrisa el mejor regalo, vuestros ojos el mejor destino y vuestra felicidad mi mejor deseo. ¡Feliz Navidad y prospero año nuevo bloggeros!
viernes, 16 de diciembre de 2011
Una historia como muchas otras..
Hace muchísimo tiempo que perdí el miedo de hablar de temas como la muerte. Aunque no me gusta para nada ir a un cementerio. No se si creo o no en que los muertos salgan de paseo, pero por si acaso no me gusta tentarlos.
Hay a gente que le intimida o no le gusta observar lápidas ajenas, sin embargo yo no pienso lo mismo.
No sé, digamos que es una forma de saber que la vida no es siempre maravillosa. Es un modo de pararse los pies y enseñarse así mismo el lado opuesto de la moneda, encontrarse por un simple segundo con la realidad.
Por eso muchas veces vivimos sumergidos en fantasias, deseos y sueños, no está de más bajarse de las nubes. Recuerdo que aquel día hacía frío y que mi boca desprendía vaho, tenía las manos metidas en la cazadora y aún así estaban rojas.
Recorrí aquella zona para reencontrarme contigo. Tenía ganas de sentirte, de hablarte, de sentarme delante de tí y contemplarte.
Aquella fecha. Aquella foto. Allí estabas. Me invadieron sensaciones distintas, sonreía porque tú salias sonriendo en la foto, lloraba porque el simple viento nos separaba.
La vida y la muerte nos había distanciado para siempre.
Y una voz en mi interior me hizo despertar y resurgió en mi aquello que siempre me decías..
"No llores, las personas nunca mueren si siempre se las recuerda". Y tenias razón. No puedo tocarte ni abrazarte, pero el mero hecho de poder recordarte día a día hace sentir que siempre estarás a mi lado.

Algo sobre mí
¿Sabéis?. Escribir siempre fue uno de mis mayores hobbies. Desde pequeña. Jugaba a ser escritora, leía y leía.
Es increíble como puedes conseguir meter el mundo en tan solo una página de papel. Contar todo lo que sientes tecleando y recontando líneas. Contar historias. Que te lean. Escribir. Llegar a sentir ese repiqueteo de las teclas del ordenador o, mejor aún, ver cómo se va secando la tinta de ese viejo bolígrafo que usabas desde siempre. Quizá el instante en el que me puedo a llegar a sentar más viva es aquel en que releo una frase, el libro que te regalaron de pequeña, un paisaje, una idea que he detenido para siempre que luego termina estampada en un papel o en un sitio como este, transformada a tu manera. Haciéndolo más bonito. Es difícil hacer comprender eso a los que piensan que la vida es tan sólo un armazón que en el pasado tenías o no?. Pero lo cierto es que, hay ya quien ha dejado de emocionarse de una u otra manera, convirtiéndose en un triste prisionero de las dificultades de la vida. Como decía uno de mis libros favoritos, las dificultades en ocasiones, solo son posibilidades de demostrar que podemos conseguir lo que pretendemos.
Termino con varias preguntas de ese libro...
"¿Soy una idealista? ¿Una loca? ¿Una soñadora?" No lo sé.

sábado, 10 de diciembre de 2011
El ciclo de la vida.
Hace poco tuve uno de esos días, en los que a una le gusta recordar cosas que le han marcado durante toda su infancia. Vi una de esas películas que me han acompañado siempre.
Y la verdad es que, solo ahora cuando eres mayor, te das cuenta de que esos pequeños detalles te dan una gran lección de la vida.
Hubo una parte de la película El Rey León, en la que Simba hizo una de sus trastadas y a partir de ese momento mantuvo una pequeña conversación con su padre.
- Simba: Sólo trataba de ser valiente, como tú
- Musafa: Ser valiente no significa meterse en dificultades
- Simba: ¿Papá, somos amigos, no?
- Musafa: Sí
- Simba: ¿Y siempre estaremos juntos, verdad?
- Musafa : Simba, te diré algo que mi padre me dijo una vez.. Mira las estrellas. Las ves?. Los grandes reyes del pasado nos observan desde esas estrellas. Así que, cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes están ahí para guiarte, y yo estaré con ellos"
Y la verdad es que, solo ahora cuando eres mayor, te das cuenta de que esos pequeños detalles te dan una gran lección de la vida.
Hubo una parte de la película El Rey León, en la que Simba hizo una de sus trastadas y a partir de ese momento mantuvo una pequeña conversación con su padre.
- Simba: Sólo trataba de ser valiente, como tú
- Musafa: Ser valiente no significa meterse en dificultades
- Simba: ¿Papá, somos amigos, no?
- Musafa: Sí
- Simba: ¿Y siempre estaremos juntos, verdad?
- Musafa : Simba, te diré algo que mi padre me dijo una vez.. Mira las estrellas. Las ves?. Los grandes reyes del pasado nos observan desde esas estrellas. Así que, cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes están ahí para guiarte, y yo estaré con ellos"
Y aunque esta es la historia de un padre y un hijo, viendo esto, la verdad es que no pude evitar acordarme de tí. Si es cierta la teoría de los grandes reyes del pasado..
Espero que siempre estés ahí, observándome y guiándome, en esas estrellas que tanto me gusta mirar cada noche.
Un raro momento de felicidad. Pero es consciente de ello, es normal que así sea.
La felicidad no tiene que ser una meta, sino un estilo de vida.
¿Quién lo dijo?. Un japonés.
A veces estos japoneses se quedan con nosotros. Bien, pues yo añadería también que la felicidad estriba en la capacidad de ser conscientes de que todo cuanto estamos viviendo, aunque sólo sea el mero hecho de vivir, no es algo que se nos deba sin más.
Así se puede ser feliz de una manera simple, sin demasiados requisitos
Cierra los ojos.
En que estás pensando?
La vida es simple, más simple: es un caramelo, no demasiado dulce, que debemos dejar disolver en la boca, sin prisa, sin masticarlo.
La felicidad no tiene que ser una meta, sino un estilo de vida.
¿Quién lo dijo?. Un japonés.
A veces estos japoneses se quedan con nosotros. Bien, pues yo añadería también que la felicidad estriba en la capacidad de ser conscientes de que todo cuanto estamos viviendo, aunque sólo sea el mero hecho de vivir, no es algo que se nos deba sin más.
Así se puede ser feliz de una manera simple, sin demasiados requisitos
Cierra los ojos.
En que estás pensando?
La vida es simple, más simple: es un caramelo, no demasiado dulce, que debemos dejar disolver en la boca, sin prisa, sin masticarlo.
Y es que el sol aún no se ha puesto por última vez
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si de verdad has aprendido a vivir no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando crezcas, descubrirás que en realidad no tenías miedo de las dificultades: lo que te asustaba era la obligación de tener que escoger un camino; porque escoger un camino significa abandonar otros; porque no todo en la vida es de un único color. Mira sino el arco iris.
Cuando crezcas, descubrirás que la posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante. Que cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y que si lo desea con todas sus fuerzas, todo el Universo conspirará para ayudarle a conseguirlo.
Cuando crezcas, descubrirás que la única manera de cambiar a una persona es mostrarle el potencial que tiene para cambiar las cosas; y haciéndole creer con los ojos cerrados y el corazón en la mano que la magia existe. Que es el puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos.
Y es que el sol aún no se ha puesto por última vez.
-Paulo Coelho
Grande Neruda!
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
Déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
jueves, 10 de noviembre de 2011
De mi parte, si.
Dile que la he podido olvidar hasta donde se me ha roto el recuerdo.
Que la estuve recordando hasta que agoté el olvido.
Mientras se lo dices, te espero aquí, sentado, en esta nada.
En este dolor.
En esta fé.
En este antes disfrazado de después.
Ah, y no te preocupes.
Te guardaré las lágrimas que necesites.
Seguro que aún me sobran para los dos.
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